Después de su presentación en la WWDC19, Apple lanzó macOS Catalina.
Fue una actualización importante porque tocó varias piezas históricas del Mac: iTunes, apps nativas, relación con el iPad y seguridad del sistema.
Adiós iTunes
iTunes cambió durante años la forma de gestionar música, películas, podcasts y dispositivos.
Pero también se había convertido en una aplicación pesada, llena de funciones acumuladas. En macOS Catalina, Apple la separó en tres apps más claras:
- Música.
- Podcasts.
- Apple TV.
Era un cambio lógico. Cada tipo de contenido necesitaba su propio espacio.
Apps de iPad en macOS
Con Catalyst, Apple facilitó que desarrolladores llevaran apps de iPad a macOS.
La idea conectaba con una tendencia que ya veníamos viendo: el iPad cada vez era más capaz y el Mac empezaba a beneficiarse de ese ecosistema. Lo mismo se intuía en apps creativas como Photoshop para iPad o Darkroom en iPad.
Apps nativas renovadas
macOS Catalina también renovó varias apps del sistema:
Fotos ganó una interfaz más visual y organizada por momentos.
Notas mejoró diseño, búsqueda y colaboración mediante carpetas compartidas.
Recordatorios recibió uno de los rediseños más profundos, con una estructura más clara para crear y organizar tareas.
Apple Arcade llegó al Mac como parte del empuje de servicios que Apple había presentado en el Apple Event 2019.
Sidecar: ampliar el escritorio con el iPad
Sidecar permitió usar el iPad como segunda pantalla del Mac o como superficie de dibujo compatible con Apple Pencil.
Era una función especialmente interesante para quienes ya trabajaban dentro del ecosistema Apple y no querían comprar una pantalla extra para usos puntuales.
Tiempo de uso en Mac
La función Tiempo de uso, que ya existía en iOS, llegó al Mac.
Servía para revisar en qué apps y webs invertías tiempo, establecer límites y sincronizar controles familiares.
Buscar
Las apps Buscar mi iPhone y Buscar a mis amigos se unificaron en Buscar.
Una de las novedades más interesantes era la capacidad de localizar un Mac incluso sin conexión, usando señales Bluetooth detectadas por otros dispositivos Apple cercanos, con cifrado y anonimato.
Una actualización con letra pequeña
Catalina también tuvo una consecuencia importante: dejó atrás las apps de 32 bits.
Para muchos usuarios no fue un problema. Para otros, significó revisar software antiguo antes de actualizar. En entornos de trabajo, esa comprobación previa era imprescindible.
Si quieres revisar si tu Mac, software o flujo de trabajo está listo para una actualización importante, puedes escribirme a ajra@ajra.es.