Google es el motor de búsqueda más utilizado del mundo.
Para mucha gente, buscar en internet es prácticamente sinónimo de “googlear”. El problema es que esa comodidad también concentra una enorme cantidad de datos sobre intereses, hábitos, compras, dudas y navegación.
Por eso DuckDuckGo se hizo popular como alternativa centrada en privacidad.
Qué propone DuckDuckGo
DuckDuckGo funciona como cualquier buscador: escribes una consulta y recibes resultados.
La diferencia está en su promesa de privacidad: no construir perfiles personales de búsqueda ni perseguir al usuario por toda la web.
No significa que sea perfecto ni que todos los resultados sean siempre mejores. Significa que cambia el equilibrio entre comodidad, personalización y rastreo.
Una forma sencilla de empezar
Si quieres reducir dependencia de Google, cambiar el buscador por defecto es una de las acciones más fáciles.
En Safari para macOS:
Safari > Ajustes > Búsqueda > Buscador > DuckDuckGo
En iOS y iPadOS:
Ajustes > Safari > Buscador > DuckDuckGo
A partir de ahí, las búsquedas desde la barra de direcciones usarán DuckDuckGo.
Privacidad por capas
DuckDuckGo encaja dentro de una estrategia más amplia: revisar navegador, buscador, correo, contraseñas, VPN y permisos.
Ya hablé de esa idea en No More Google, y también al comentar herramientas como Warp de Cloudflare o prácticas básicas de contraseñas seguras.
No hace falta cambiar todo de golpe. Cambiar el buscador por defecto es un buen primer paso.
Si quieres revisar privacidad, navegación o dependencia de Google en tu día a día o en tu negocio, puedes escribirme a ajra@ajra.es.