Una landing page es una página diseñada para conseguir una acción concreta: una compra, una solicitud de presupuesto, una descarga, una reserva, una suscripción o cualquier otro tipo de conversión.

Traducido literalmente sería una “página de aterrizaje”, porque es la página a la que llega una persona después de hacer clic en un anuncio, un enlace, una campaña de email marketing, una publicación en redes sociales o una recomendación.

La diferencia importante es esta: una landing page no intenta contarlo todo. Intenta conseguir una sola acción.

Para qué sirve una landing page

Una buena landing page puede ayudarte a:

  • vender un producto o servicio concreto;
  • captar leads mediante un formulario;
  • validar una idea antes de crear una web completa;
  • medir el rendimiento de una campaña de publicidad;
  • presentar una oferta de forma clara y directa;
  • reducir distracciones frente a una página web tradicional.

Si todavía estás en la fase de decidir si tu negocio necesita una web completa, puedes leer primero el artículo sobre por qué una empresa necesita una página web.

Por qué no debería ser como el resto de tu web

La mayoría de webs tienen navegación, menús, enlaces, footer, redes sociales, artículos relacionados y muchas posibles rutas de salida.

Eso está bien para una web corporativa o un blog, pero puede ser un problema cuando quieres que la persona haga una sola cosa.

En una landing page cada elemento debe empujar hacia el mismo objetivo:

  • el titular;
  • la propuesta de valor;
  • la imagen o vídeo;
  • los beneficios;
  • la prueba social;
  • el formulario;
  • y, sobre todo, el Call to Action.

Qué debería incluir una landing page

Depende del objetivo, pero casi siempre conviene incluir:

  1. Un titular claro. Que explique en segundos qué ofreces y por qué importa.
  2. Una propuesta de valor concreta. No solo qué vendes, sino qué problema resuelves.
  3. Beneficios en formato breve. Mejor bullets claros que párrafos interminables.
  4. Una llamada a la acción visible. El botón o formulario debe ser fácil de encontrar.
  5. Confianza. Testimonios, logos, casos, garantías o cualquier elemento que reduzca dudas.
  6. Poca fricción. Si pides demasiados datos, perderás conversiones.
  7. Medición. Sin datos no sabrás si la página funciona o solo “parece bonita”.

Aquí tienes el ejemplo original que acompañaba este artículo:

Ejemplo de landing page

No hay landing perfecta sin test

La teoría ayuda, pero cada audiencia responde de forma distinta. Por eso, cuando una landing tiene tráfico suficiente, merece la pena probar diferentes titulares, textos, formularios, imágenes y llamadas a la acción mediante un Test A/B.

Una landing page no se termina el día que se publica. Se mejora con datos.

En resumen

Una landing page es una herramienta muy útil cuando quieres convertir tráfico en una acción concreta.

No necesita ser larga ni compleja. Necesita ser clara, estar enfocada y eliminar todo lo que distraiga del objetivo principal.

Si necesitas una landing page para una campaña, producto o servicio y no sabes por dónde empezar, puedes ponerte en contacto conmigo y revisamos el mejor enfoque para tu caso.