Snapchat añadió Friendmojis 3D, una función que permitía usar versiones virtuales de nosotros y de nuestros amigos dentro de escenas de realidad aumentada.
La novedad encajaba perfectamente con la identidad de Snap: cámara, avatar, expresión personal y formatos visuales difíciles de copiar sin perder algo por el camino.
Snap y la identidad visual
Snap Inc. siempre me ha parecido una compañía interesante porque entendió antes que otros que la cámara podía ser una interfaz social, no solo una herramienta para hacer fotos.
Snapchat nació alrededor de imágenes efímeras, mensajes que desaparecían y una forma de comunicación mucho más visual que textual.
La idea fue tan potente que Facebook la replicó en Instagram, Messenger, Facebook y WhatsApp. Ya lo vimos con Stories y con la presión competitiva sobre Snap Inc..
Frente a esa copia, Snap tenía que seguir diferenciándose.
De Bitmoji a Friendmoji
Una de las jugadas más inteligentes de Snap fue comprar Bitstrips, la empresa detrás de Bitmoji.
Bitmoji permitía crear un avatar personal y usarlo en conversaciones, stickers y escenas. Con Friendmojis 3D, Snapchat daba un paso más: no solo aparecía tu avatar, también podías compartir escena con el avatar de un amigo.
Para usarlo había que abrir un chat, pulsar el botón de captura, enfocar el entorno y elegir la lente Friendmoji.
El requisito era que la otra persona también hubiera creado su Bitmoji y lo tuviera vinculado a Snapchat.
Realidad aumentada como lenguaje social
Lo interesante no era solo la función concreta.
Lo interesante era la dirección: Snapchat quería que la realidad aumentada fuera parte natural de la conversación.
No como demo técnica, sino como algo cotidiano y divertido.
Los filtros, lentes, Bitmojis y Friendmojis apuntaban a la misma idea: mezclar cámara, identidad y contexto en tiempo real.
Lectura retrospectiva
Friendmojis 3D no cambió por sí solo el destino de Snapchat, pero sí mostró una línea de producto coherente.
Mientras otras plataformas copiaban Stories, Snap seguía explorando el espacio entre cámara, avatar y AR.
En una red social, diferenciarse no consiste solo en añadir funciones. Consiste en construir un lenguaje propio que los usuarios reconozcan.
Si quieres pensar cómo diferenciar una marca o producto digital sin limitarte a copiar lo que hace la competencia, puedes escribirme a ajra@ajra.es.