Facebook no pudo comprar Snapchat, así que decidió hacer algo muy Facebook: copiar el formato Stories y distribuirlo por todo su ecosistema.

Instagram, Facebook, WhatsApp y Messenger terminaron teniendo algún tipo de historia efímera.

La estrategia funcionó especialmente bien en Instagram, pero no igual en todas partes.

Instagram era el lugar natural

Instagram Stories encajaba perfectamente con el comportamiento de la plataforma: visual, móvil, rápido, informal y muy centrado en personas y marcas.

En Facebook, en cambio, el formato no tenía la misma naturalidad.

Por eso la compañía empezó a permitir que una historia publicada en Instagram pudiera compartirse también en Facebook Stories.

Distribuir sin crear dos veces

Desde el punto de vista del usuario, la función era cómoda.

Si ya estabas creando contenido para Instagram, podías republicarlo en Facebook sin repetir el proceso.

Para creadores y marcas, eso reducía fricción.

Pero también abría un problema: duplicar contenido no siempre equivale a adaptar contenido.

Copiar formato no siempre copia contexto

Una historia funciona bien cuando encaja con la cultura de la plataforma.

Lo que se siente natural en Instagram puede sentirse forzado en Facebook, Messenger o WhatsApp.

Esa fue una de las lecciones de la guerra contra Snapchat: no basta con copiar una función, hay que entender por qué la gente la usa.

Ya lo comenté al hablar de qué fue Snapchat y qué enseñó al marketing digital y de Snap Inc..

Saturación de formatos

Cuando todas las apps incorporan el mismo formato, el usuario termina viendo historias, vídeos cortos, directos y notificaciones en todas partes.

Para marcas, eso obliga a pensar mejor qué publicar, dónde y con qué intención.

No todo contenido debe salir en todos los canales.

Qué deja esta actualización

Compartir Instagram Stories en Facebook era una mejora práctica, pero también una señal de saturación.

Facebook consiguió frenar a Snapchat copiando su formato, sí. Pero el verdadero reto era conseguir que cada plataforma tuviera un uso propio.

Si quieres revisar tu estrategia de contenidos para Instagram, Facebook o campañas sociales, puedes escribirme a ajra@ajra.es.