Durante años, Sublime Text fue uno de mis editores favoritos para trabajar con código.
Era rápido, ligero, multiplataforma y suficientemente flexible como para adaptarlo a casi cualquier flujo de trabajo. En una época en la que muchos editores eran lentos o demasiado rígidos, Sublime Text se sentía ágil.
Hoy el panorama ha cambiado. VS Code se convirtió en estándar para muchísimos desarrolladores, Cursor añadió una capa fuerte de IA y los IDEs modernos integran asistentes, terminales, depuración y extensiones cada vez más potentes.
Aun así, Sublime Text sigue siendo interesante por una razón: demuestra que una herramienta no necesita estar sobrecargada para ser útil.
Por qué gustaba tanto Sublime Text
Sublime Text destacaba por varias cosas:
- Abría archivos enormes sin sufrir demasiado.
- Era rápido en casi cualquier equipo.
- Tenía resaltado de sintaxis para muchos lenguajes.
- Permitía selecciones múltiples.
- Tenía búsqueda rápida y eficaz.
- Permitía instalar paquetes con Package Control.
- Era fácil personalizar colores, snippets y atajos.
La función de selecciones múltiples, por ejemplo, era una de esas pequeñas mejoras que cambiaban la forma de editar código. Seleccionabas una palabra, repetías la selección y modificabas varias coincidencias a la vez.
Hoy parece normal, pero en su momento era una maravilla.
El contexto actual
Si estás empezando ahora, probablemente acabarás usando VS Code, Cursor, JetBrains o algún editor con asistencia de IA.
De hecho, he escrito sobre herramientas más recientes como Cursor 2.0 y Google Antigravity, que apuntan hacia un futuro mucho más agentic y asistido.
Pero no conviene perder de vista la lección de Sublime: velocidad, foco y control importan.
Un editor lleno de funciones no es necesariamente mejor si te distrae o hace lento tu flujo de trabajo.
Qué deberías valorar en un editor
Más allá del nombre de la herramienta, yo miraría esto:
- Que sea rápido en tu máquina.
- Que tenga buen soporte para los lenguajes que usas.
- Que te permita buscar y navegar código con facilidad.
- Que tenga extensiones útiles, no infinitas extensiones instaladas sin criterio.
- Que encaje con Git, terminal y tu forma de trabajar.
- Que no te obligue a pelearte con la configuración cada dos días.
La herramienta correcta es la que te deja avanzar mejor, no la que está más de moda.
Sublime Text como recordatorio
Sublime Text quizá ya no ocupa el lugar central que tuvo, pero sigue siendo un buen recordatorio de cómo debería sentirse una buena herramienta profesional: rápida, estable y discreta.
Si trabajas en desarrollo web, ecommerce o automatización, el editor es solo una parte del sistema. Lo importante es que tu entorno te permita pensar, construir y mantener proyectos sin fricción.
Si necesitas ayuda para ordenar un flujo de desarrollo o una web que se ha vuelto difícil de mantener, puedes escribirme a ajra@ajra.es.