El lanzamiento del Galaxy Fold se complicó hasta el punto de que Samsung empezó a cancelar reservas.

El problema venía de las primeras unidades enviadas a periodistas y reviewers en Estados Unidos, que comenzaron a fallar al poco tiempo de uso.

Qué ocurrió

Samsung había preparado el Galaxy Fold como uno de los primeros grandes móviles plegables de consumo.

Pero antes del lanzamiento, varias unidades de prueba mostraron problemas relacionados con la pantalla, el pliegue, la bisagra y el uso real del dispositivo.

Esto obligó a Samsung a retrasar indefinidamente el lanzamiento.

Según la regulación estadounidense, si el producto no se enviaba antes de la fecha prometida, la compañía tenía que cancelar reservas salvo que los clientes aceptaran esperar.

El riesgo de ser el primero

El Galaxy Fold era un producto ambicioso.

Los móviles plegables prometían unir smartphone y tablet en un solo dispositivo, pero también introducían retos nuevos:

  • Pantallas flexibles.
  • Bisagras resistentes.
  • Polvo y partículas.
  • Durabilidad del pliegue.
  • Protección del panel.
  • Software adaptado a varios formatos.

Ser el primero en una categoría tiene valor de marca, pero también mucho riesgo si el producto no está listo.

Lectura retrospectiva

El Galaxy Fold no fue el final de los plegables.

Fue más bien una primera versión problemática de una categoría que necesitaba madurar.

Samsung corrigió, relanzó y siguió empujando esa línea durante los años posteriores.

La lección es clara: una tecnología puede ser prometedora y, aun así, necesitar más tiempo antes de llegar al público general.

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