Llevo tiempo probando agentes de IA que prometen hacer cosas por ti.
No responder preguntas. Hacer cosas.
Y aquí hay una diferencia importante, porque no es lo mismo pedirle a un chatbot que te explique cómo ordenar una carpeta que tener un sistema capaz de entrar en esa carpeta, revisar archivos, tomar decisiones, ejecutar tareas y avisarte cuando ha terminado.
En esa categoría entra Hermes Agent.
Y me parece interesante porque no intenta ser simplemente “otro ChatGPT con esteroides”. Va por otro camino: ser un asistente que vive contigo, aprende de cómo trabajas y va creando sus propias rutinas con el tiempo.
Qué es Hermes Agent
Hermes Agent es un agente de IA open source creado por Nous Research.
Dicho fácil: es una especie de asistente personal técnico que puedes instalar en tu propio entorno, conectar a distintos modelos de IA y usar desde terminal o desde canales como Telegram, Discord, Slack, WhatsApp o Signal.
La clave no está solo en que pueda usar herramientas. Eso ya lo hacen muchos agentes.
La clave está en su enfoque de aprendizaje continuo.
Hermes puede guardar memoria, revisar tareas anteriores, crear skills a partir de lo que va funcionando y reutilizar esas rutinas cuando detecta un patrón parecido.
Es decir: si siempre le pides que revise algo de una forma concreta, que prepare un resumen con un estilo determinado o que ejecute un flujo repetido, Hermes puede ir convirtiendo eso en conocimiento operativo.
No es magia. No significa que se vuelva perfecto. Pero sí cambia la sensación de uso.
Pasa de ser una herramienta a la que tienes que explicarle todo cada vez a ser un sistema que empieza a entender tu forma de trabajar.
Qué puedes hacer con Hermes
Lo interesante de Hermes es que no se limita a una única interfaz.
Puedes hablar con él desde la terminal si estás trabajando en código. Puedes escribirle desde Telegram si estás fuera. Puedes conectarlo a un servidor. Puedes programarle tareas recurrentes. Puedes usar distintos modelos según el coste, la velocidad o la privacidad que necesites.
Algunos ejemplos bastante claros:
- Revisar un repositorio y resumir qué ha cambiado.
- Preparar informes diarios o semanales.
- Ejecutar tareas programadas sin estar delante del ordenador.
- Leer contexto de un proyecto y ayudarte a tomar decisiones.
- Crear pequeños scripts para automatizar pasos repetitivos.
- Usar skills para flujos que se repiten mucho.
- Mantener conversaciones desde distintos canales sin perder el hilo.
- Trabajar con memoria para no empezar de cero cada día.
Eso último es importante.
Muchas herramientas de IA son muy potentes durante una conversación, pero en cuanto cierras la pestaña vuelves a empezar.
Con Hermes la idea es otra: que el agente tenga continuidad.
Que recuerde preferencias. Que sepa cómo nombras las cosas. Que entienda qué procesos repites. Que pueda trabajar de forma más parecida a un asistente real que a una caja de texto.
En qué se diferencia de OpenClaw
OpenClaw y Hermes viven en una zona parecida: agentes autoalojables, conectados a herramientas, capaces de operar desde mensajería y pensados para ejecutar tareas reales.
Pero no son exactamente lo mismo.
Para mí, la diferencia principal está en el enfoque.
OpenClaw se siente más como una plataforma de operación: canales, skills, integraciones, comunidad, ecosistema y una lógica muy orientada a conectar el agente con muchos sitios.
Hermes Agent se siente más como un agente que quiere mejorar contigo: memoria más protagonista, creación de skills desde la experiencia, sesiones que se buscan entre sí y una idea muy clara de “haz, observa, aprende y reutiliza”.
Si necesitas el ecosistema más grande, muchas integraciones comunitarias y una plataforma muy probada, OpenClaw sigue teniendo sentido.
Si lo que buscas es un asistente más personal, más adaptable y con una lógica de aprendizaje más marcada, Hermes es donde la cosa se pone interesante.
No lo plantearía como “uno mata al otro”. Me parece más útil verlo así:
- OpenClaw destaca como plataforma y ecosistema.
- Hermes destaca como agente que aprende de tus flujos.
Y esa diferencia, cuando lo usas durante semanas, se nota.
El caso de SARA
En AJRA no lo miro solo desde fuera.
SARA, el Servicio de Asistencia Robótica de AJRA, lleva varios meses funcionando con Hermes.
Y eso cambia bastante la forma de valorar la herramienta.
Porque una cosa es leer la documentación y otra muy distinta es tener un asistente trabajando durante semanas, acumulando contexto, entendiendo tareas habituales y ayudando en procesos reales.
SARA no funciona como un chatbot decorativo. No está ahí para responder frases bonitas.
Está pensada para asistir en trabajo operativo: ordenar información, preparar respuestas, revisar contexto, ayudar con automatizaciones y reducir pequeñas fricciones que, por separado, parecen poca cosa pero juntas comen mucho tiempo.
Ahí Hermes encaja bien.
No porque sea perfecto. Sigue necesitando límites, supervisión y criterio.
Pero porque su modelo mental va en la dirección correcta: un agente que no solo ejecuta una orden, sino que puede ir entendiendo cómo se trabaja dentro de un sistema.
Mi lectura
Hermes Agent me parece una de esas herramientas que hay que mirar con calma.
No es para todo el mundo. No es instalar y olvidarte. No deberías darle acceso a todo sin pensar. Y si no tienes procesos claros, probablemente solo vas a automatizar caos.
Pero si ya tienes una forma de trabajar relativamente definida, Hermes puede ser muy potente.
Porque la promesa no es “la IA hará tu trabajo”.
La promesa interesante es otra:
que ciertas partes repetitivas, contextuales y operativas de tu trabajo puedan vivir dentro de un asistente que aprende contigo.
Para mí, esa es la frontera real de los agentes de IA.
No el demo espectacular. No el vídeo viral. No el “mira cómo abre el navegador y hace clic”.
La frontera está en tener sistemas que recuerdan, ejecutan, se corrigen y cada semana son un poco más útiles para tu caso concreto.
SARA ya está funcionando sobre esa idea. Y Hermes, con todas sus limitaciones, es una de las piezas que mejor encaja ahora mismo en ese camino.
Si quieres explorar cómo un agente como Hermes puede ayudarte a automatizar trabajo real sin convertir tu negocio en un experimento raro, escríbeme a ajra@ajra.es.