Empecé 2023 con un equipo de trabajo bastante distinto al del año anterior.
Durante 2022 mi setup giraba alrededor de un iPad Pro con Magic Keyboard, un iPhone 13 Pro, un Mac mini M2, un monitor ultrawide de 32 pulgadas, Magic Keyboard para Mac y Logitech MX Master 3.
En 2023 el centro cambió: el grueso del trabajo pasó a un MacBook Air con chip M2.
Del iPad al MacBook Air
El MacBook Air M2 me daba dos cosas que valoro mucho: batería y ligereza.
Además, pesaba menos que el iPad Pro con Magic Keyboard y me permitía trabajar con menos límites cuando tocaba desarrollo, gestión de archivos o multitarea pesada.
Esto no anulaba todo lo que había contado en la serie I love iPad. Simplemente mi flujo había cambiado.
Escritorio
En la oficina usaba el MacBook Air conectado al monitor ultrawide de 32 pulgadas.
Como el MacBook Air no tenía Face ID, acabé comprando un Magic Keyboard con Touch ID para desbloquear y usar el llavero de iCloud con menos fricción.
Al lado del teclado puse un Magic Trackpad, que sustituyó al MX Master 3.
iPhone y wearables
También cambié el iPhone 13 Pro por un iPhone 14 Pro Max.
La Dynamic Island, la pantalla más grande y la batería fueron las mejoras que más noté.
En wearables seguían acompañándome los AirPods de tercera generación y el Apple Watch SE, especialmente para registrar actividad, hábitos y algunos datos de salud.
Visto con perspectiva, este setup buscaba menos experimentación y más continuidad: un portátil ligero, buenos periféricos y el iPad quedando como herramienta complementaria.
Si quieres revisar tu equipo de trabajo, decidir entre iPad y Mac o simplificar tu setup, puedes escribirme a ajra@ajra.es.