ClipDrop era una de esas apps que parecían magia la primera vez que la probabas.

Permitía usar la cámara del móvil para capturar un objeto real, eliminar el fondo y pegarlo directamente en el ordenador.

La idea era muy sencilla de explicar, pero muy potente en uso diario.

Por qué era útil

Se me ocurrían muchas aplicaciones para un software así.

Una muy clara era fotografía rápida de producto: capturar un objeto, separar el fondo y preparar una imagen para una ficha de ecommerce sin abrir un flujo pesado de edición.

Para trabajos en Shopify, catálogos o presentaciones, ese ahorro podía ser enorme.

No sustituía una sesión de producto bien hecha, pero sí resolvía casos rápidos donde antes acababas pasando por Photoshop, Pixelmator o una herramienta similar.

Una pista de hacia dónde iba la edición visual

ClipDrop mezclaba cámara, realidad aumentada, recorte automático y transferencia entre dispositivos.

Visto con perspectiva, anticipaba una dirección clara: herramientas visuales más asistidas, menos manuales y más integradas en flujos de productividad.

Después seguía siendo importante cuidar lo básico: optimizar imágenes para web, como vimos en optimizar imágenes, y describirlas bien con atributos ALT.

Puedes ver ClipDrop en su web oficial.

Si quieres mejorar un flujo de imágenes de producto, ecommerce o contenido visual para web, puedes escribirme a ajra@ajra.es.