Calendar 2 era una aplicación de calendario para macOS disponible en la Mac App Store.

La polémica llegó cuando se descubrió que la app podía usar la CPU del Mac para minar Monero, una criptomoneda centrada en privacidad.

Apple terminó retirándola de la tienda.

Qué ocurrió

Calendar 2 incluía una opción por la que el usuario podía acceder a funciones premium a cambio de permitir que la app usara recursos del ordenador para minar Monero.

Sobre el papel, se podía discutir si ese modelo era aceptable siempre que estuviera muy bien explicado y fuera totalmente voluntario.

El problema fue más grave: aunque se pagara el extra o se desactivaran las opciones avanzadas, la app seguía haciendo uso de la CPU en algunos casos.

Ahí se rompe la confianza.

Monetización alternativa no significa barra libre

Buscar modelos de negocio distintos no es malo.

Una app puede monetizar con pago único, suscripción, anuncios, compras internas, licencias, donaciones o incluso propuestas más experimentales.

Pero el usuario tiene que entender qué está dando a cambio.

Usar CPU, batería, ventiladores y electricidad para minar criptomonedas no es un detalle menor. Afecta al rendimiento del equipo y al coste real para la persona que usa la aplicación.

Consentimiento claro

El caso Calendar 2 sirve para recordar tres principios básicos:

  • El consentimiento debe ser claro.
  • La opción de desactivar debe funcionar.
  • El comportamiento real de la app debe coincidir con lo prometido.

Si cualquiera de esas tres cosas falla, el problema ya no es técnico. Es de confianza.

Un antecedente de otros casos

La minería con recursos de terceros apareció también en otros contextos, como páginas web que usaban JavaScript para minar criptomonedas con la CPU de sus visitantes.

Más adelante comenté un caso similar con The Pirate Bay y la minería de criptomonedas.

La pregunta de fondo es la misma: qué puede hacer un producto con los recursos del usuario y cómo debe pedir permiso.

Qué deja Calendar 2

Apple hizo lo esperable al retirar Calendar 2 de la Mac App Store.

Una tienda de aplicaciones no solo distribuye software. También transmite una promesa mínima de seguridad y confianza.

Cuando una app cruza esa línea, el daño no afecta solo al desarrollador: también afecta al ecosistema.

Si quieres revisar la confianza, privacidad o claridad de permisos en tu producto digital, puedes escribirme a ajra@ajra.es.